No puedo evitarlo me encanta la navidad, es llegar esta época y aunque aquí casi nunca nieva, tengo la sensación de que la atmósfera se llenase de copos centelleantes y que con ellos del cielo cayesen estrellas que vienen a enmarcar la magia de la Navidad.
En casa no tenemos chimenea, pero llego a sentir el calor de una bien grande y aunque no me pueda reunir con toda mi gente a la vez, es como si notara mi hogar invadido por la gran familia, pues mis amigos y familiares permanecen constantemente en mi mente: oigo las risas, los villancicos, la conversación animada, incluso las polémicas, huelo el champán, el turrón... así vivo la fiesta.
Está claro que he mamado las películas americanas navideñas jajaja, pero es que en verdad la Navidad me genera multitud de sensaciones, hasta las luces del árbol me causan emoción.
Siento la belleza, la magia, la luz, la ilusión, la compañía. También percibo el espíritu navideño en la gente, que se esfuerza al máximo por aportar sus valores solidarios, por mostrar su afecto a los demás y por intentar sorprender a los suyos agasajándoles con regalos, a veces sin darnos cuenta de que el mejor de todos ,sin duda, es dedicarles lo más importante: a nosotros mismos, porque el regalo más valioso es nuestro tiempo.
FELIZ NAVIDAD
REGALA TU TIEMPO