Si hay quien pisa con fuerza e ilusión las calles de Valladolid en Carnaval son los miembros de la Torzida. Las timbas, repeniques, cajas y surdos vibran guiados por sus orígenes cuando llegan estas fechas.
La Torzida es un grupo de percusión brasileña cuyos inicios se remontan a los años 80, gracias a la ilusión de un grupo de amigos, que deciden llenar de este ritmo, entonces novedoso, el Carnaval vallisoletano.
A pesar de la escasez de instrumentos adecuados, la acogida de estos ritmos, más propios de Río de Janeiro, fue clamorosa. Entonces la fiesta se vivía con intensidad y emoción. Hoy día, el carnaval de Valladolid, difiere mucho del de aquellos años, pero la Torzida, haciendo honor a sus comienzos, hace que las calles retumben, embriagando a la gente, provocando excitación y entusiasmo, locura, desinhibición... cargando al Carnaval de diversión y buen rollo.
Uno de sus miembros me encomendó la tarea de tejer una timba, para el pequeño de una pareja compañera, importantes para ella, y también para el grupo.
Él es uno de sus actuales Mestres, admirable por su dedicación y paciencia, parece haber nacido a golpe de retumbe por una llamada de tambor, pues vive apasionado por la percusión. Con su madre de cómplice, como él mismo cuenta, pues le cubría y apoyaba en sus primeros tonteos con la música, cuando se colaba en una casa para tocar la batería.
Ella, profesora de música, pacífica y conciliadora, ha servido de mediadora en los pequeños conflictos, canta y toca la flauta travesera entre otras cosas.
Es indudable que los dos han nacido de, con y para la música.
De su unión nació el futuro propietario de esta peculiar Timbau. Seguramente lo primero que oyó fue el golpeteo de un surdo de tercera o una timba.
Ya formas parte de la cantera de la Torzida, porque será inevitable para tus padres transmitirte su apasionamiento por la música, y especialmente por la percusión, pero estoy segura de que su arrebato y entusiasmo no les hará desviarse de que ahora tú, eres su verdadera pasión.
¡DISFRUTA DE TU TIMBA!