Los indígenas nativos de Norteamérica veneraban a tótems, objetos que representaban algo de la naturaleza a lo que otorgaban una simbología especial para la tribu. La jirafa es un animal muy elegido por individuos y tribus como Tótem.
Su cuello largo invita a que intentemos llegar lo más lejos posible utilizando nuestras capacidades; el equilibrio de su cuerpo anima a que abogamos por la cultura del esfuerzo para superar los retos; la buena visión, que es una de las características más preciadas de las jirafas, nos ayuda a ver más allá y sus largas pestañas son símbolo de protección, proteger lo más preciado.
Me encanta que me pidan tejer jirafas, siempre ha sido mi animal favorito, y aunque soy bastante escéptica respecto a las creencias sobrenaturales, confío en las sensaciones y emociones que pueden provocar las cosas, animales o personas.
Por eso, espero haber transmitido a los bebés dueños de estas jirafas la protección, el esfuerzo, la fuerza de superación y la fe en nosotros mismos, pero como siempre mi mayor deseo es que achuchando sus muñecos sientan grandes dosis de amor, pues es lo único que se necesita para crecer feliz.