La tía se puso en contacto conmigo porque tenía en mente un regalo especial para esta doble celebración: el cumpleaños de la mayor, que con su temple más sereno, tranquilo y sosegado, pone el contrapunto a su hermana pequeña, viva, pizpireta, llena de desparpajo, que celebra su primera comunión. Y aunque irá de blanco, su regalo quiere mostrar su esencia jovial y alegre, y es que su vida y la de su hermana están llenas de arte; de baile, pues acuden a clases de ballet y de flamenco, pero además les encanta montar pequeñas obras que representan para las vecinas del pueblo, hacer pulseras y mucho más. Son creativas, enérgicas y una delicia para su tía.
Tengo mucho que agradeceros, porque sin saberlo habéis sido las intermediarias para que yo conociera a vuestra tía.
Compartí con ella una tarde de esas que quedan en la memoria, momentos en los que te das cuenta de lo mucho que tenemos que aprender de los demás y de lo que hay a nuestro alrededor.
Me enseñó su barrio. Un lugar que representa el mundo real, donde convive gente de todo tipo y con diferentes recursos, un barrio que no es una fortaleza VIP para no ver la pobreza y dificultades de los demás, un espacio en el que ella quiere poner sus esperanzas, luchar para que la gente se arraigue a él y lo sienta como un hogar dónde encontrar diversión, generosidad, ayuda...
No hay convivencia fácil, pero con vuestra tía he aprendido que lo importante no es donde se vive, sino cómo se vive y ella ha decidido hacerlo luchando y ayudando a mejorar la vida de la gente. Es enérgica, con iniciativa, positiva y llena de sensibilidad. Ella es vuestro regalazo.
Me alegro de haberte conocido, espero que consigas tus objetivos y que sigas disfrutando de esas sobrinas estupendas.
¡¡¡¡Qué seas muy feliz!!!!
La verdadera pobreza está en la mente del que la ve, pero tu riqueza humana podrá con ella, el mundo necesita gente como tú.