Ser destronada no es fácil, pero la pequeña dueña de Gilda ha comenzado su nueva labor de hermana mayor con mucha alegría.
Su mente de 4 añitos debe pensar que ha recibido un juguete, un muñeco al que puede coger, dar el biberón, cambiar los pañales... pero que es de carne y hueso, y que crecerá. Y eso hará que en algunas ocasiones se sienta rara, o no, nunca se sabe.
Gilda está tejida para acompañarla en su nueva misión y espero que le ayude a mitigar sus recelos y preocupaciones. Y si no lo consigue, no te preocupes porque hay alguien que estará pendiente de ti y tus inquietudes, alguien que te quiere mucho, que ha elegido a Gilda para ti porque eres muy especial, y que te siente como su sobrina, porque ese rango muchas veces lo decide la vida y no la sangre. Su regalo en realidad es que sepas que cuentas con ella.
¡¡DISFRUTA DE TU NUEVA MISIÓN PRECIOSA!!
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