Cuando empecé a tejer monederos pensé que era una pena cuando los publicara, porque a diferencia de los muñecos no siento su alma. Sin embargo a veces nos equivocamos y eso me pasó con éste.
Y es que tengo una amiga un poco pesada, bueno a lo mejor me quedo corta jajaja.... Un día me encargó un monedero para regalar, pero quería que fuese perfecto : con puntilla sin puntilla, con flor sin flor , cosido por fuera.... pero es que la perfección no existe, lo que para mí puede ser precioso a otro no le dice nada.
Lo más importante en esta historia es que mi amiga con el monedero regaló amistad sin decir una palabra y espero que su nueva dueña sepa apreciarla, qué lo disfrutes!
Es precioso
ResponderEliminarMe encanta! Yo también quiero uno para regalar
ResponderEliminarPrecioso����
ResponderEliminarYo quiero uno igual
Cuando se me estropee el que tengo me haces otro
ResponderEliminar@-}--
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